carta de noticias (nº55)
sobre el término newsletter
He hablado antes sobre mi problema con el término «newsletter» tanto en inglés como sus traducciones al castellano, por ejemplo, «boletín informativo» que más bien suena a que voy a compartir parrafadas jurídicas y oficiales para que tomen decisiones informadas.
De manera general, el problema quizás comienza por el hecho de que para recolectar los correos electrónicos se suele decir «mantente al día de nuestras novedades» como si estar al día fuera todavía la aspiración de alguien. También está la cargada connotación de la palabra «noticias» que, bueno, nunca ha tenido muy buena prensa –juas juas. Quiero decir, pues, que «noticia» como palabra no es atractiva porque recuerda a hechos desalentadores y que en cambio decir siempre «buenas nuevas» es directamente publicidad engañosa.
En mi opinión, quienes más se acercan son las informáticas que vienen utilizando el término «actualización» y, sin embargo, estemos claras, «carta de actualizaciones» nunca despegaría. Volviendo al inglés e ignorando a propósito el update, pienso en una acepción bonita del verbo to actualize que es la de «materializar», por lo que, con su permiso me permito pensar en la actualización como la materialización de la actualidad.
La última opción que se me ocurre es «el aviso» que, tiene la ventaja implícita de no convertirte en traidora, y que goza de un tono mucho más neutro que «la notificación». No obstante, «carta de avisos» suena redundante y «apúntate a mis avisos».... bueno, que newsletter ni tan mal, ¿no?
De manera más específica y en mi caso, la parte no terminológica del problema radica en que, tal vez en una malapraxis de la herramienta, la newsletter para mí siempre ha sido una salida creativa y ejercicio de escritura además de un canal de actualización sobre mi vida, los proyectos y los ofrecimientos que les hago. Esto es –también quizás– heterodoxo, pero espero ya se sientan aclimatadas a ello y que por resaltarlo, no lo perciban de repente extraño. Les puedo asegurar que no es siempre sencillo encontrar – y tampoco sé si lo busco– las porciones correctas entre «hablo de mí porque sí», «hablo de lo que pienso porque lo siento importante y quiero que quede en algún sitio» y «hablo de esta idea que quizás es útil, está en servicio, ¿quieres comprarla? ¡vaya! ¿sí? ¡maravilla!».
Ahora bien, si hay un día donde vamos a poner a buen uso el término, ese día es hoy:
aviso #1
Sigo enferma con un catarro eterno. Ayer una amiga me preguntó cómo sigo y le dije –estoy como bien pero cogida de una pinza. Eso quiere decir que estoy funcionando a base de jalea real y fe. El paracetamol es mi pastor, nada me falta. No es verdad; también he cuidado, me he cuidado, me han cuidado y me he dejado cuidar estos días.
aviso #2
Taller actualmente cerrado
aviso #3
Desde septiembre del año pasado, una veintena de personas me ha acompañado en el desarrollo de otro proyecto del que hablé aquí. Y este ya está en fases finales de creación. Luego sólo habrá que imprimirlo. Así que, espacio para la exclamación:
Si estás leyendo esto después de enero del 2026, ¡He escrito un fanzine!
Este es un proyecto personalmente especial para mí donde interseccionan los destellitos de mi mamá en el mundo, las labores manuales, los duelos, los legados y la no-descendencia.
No quiero abusar de la atención que me has tendido al abrir este correo y por tanto, ya me despido no sin antes expresar el deseo de que este te haya dejado con la sensación, y ojalá la certeza, de estar absolutamente a tiempo.
Adriana
tags: